La crisis económica, debido a la burbuja inmobiliaria, dejó a miles de personas en una situación económica gravemente perjudicial. Entre ellos, las personas que compraron viviendas que nunca se terminaron de construir. Muchas se encuentran actualmente sin casa, con deudas de miles de euros y con una suma de constructores y promotores insolventes. Pero a día de hoy, existe una nueva posibilidad, exigir la responsabilidad a entidades bancarias.
En base a la Ley 57/1968, de 27 de julio, sobre percibo de cantidades anticipadas en la construcción y venta de viviendas, todas las cantidades que los compradores fueran adelantando hasta el momento de la entrega de las llaves debía estar garantizada en una cuenta especial de una entidad bancaria, asegurando que si la promotora no entregaba su vivienda en la fecha establecida, se les devolvería a los compradores todo el dinero que hubiesen adelantado junto con el interés legal del 6%.
Pues bien, son numerosos los casos en los que las promotoras no terminaron sus viviendas a tiempo. El problema es que muchas de estas promotoras se encuentran en un estado de insolvencia económica o han desaparecido.
Es por ello por lo que el Tribunal Supremo declara responsables de la devolución de estas cantidades a las entidades bancarias titulares de las cuentas en las que se hacían los pagos. Así, como a las empresas aseguradoras por medio de aval bancario de estas cantidades,
No deje pasar la oportunidad de recuperar su dinero.

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